Jefatura de hogar femenina
Término sociológico utilizado para identificar los hogares donde una mujer es la principal proveedora económica y toma las decisiones fundamentales, suele ser un foco de análisis en estudios de brecha salarial y vulnerabilidad social. Es un indicador social crítico porque visualiza directamente cómo la desigualdad de género se cruza con la vulnerabilidad económica. Cuando una mujer asume el rol de proveedora principal, se enfrenta a una doble presión estructural: la brecha salarial en el mercado laboral y la carga desproporcionada del trabajo de cuidados no remunerado.
Factores clave de vulnerabilidad:
- Monoparentalidad: Un porcentaje muy alto de estos hogares son monoparentales. Al depender de un único ingreso, el riesgo de caer por debajo del umbral de la pobreza es significativamente mayor que en los hogares biparentales.
- La “Penalización por Maternidad”: Las jefas de hogar a menudo deben optar por empleos informales, a tiempo parcial o de menor cualificación para poder flexibilizar sus horarios y cuidar de sus hijos, lo que cronifica sus bajos ingresos.
- Pobreza de tiempo: Al ser las únicas responsables del sustento económico y del bienestar del hogar, sufren una falta severa de tiempo libre para el descanso, la formación o el autocuidado.
Término utilizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Mundial.
