Sufragismo

El sufragismo fue un movimiento internacional de carácter reformista que luchó durante los siglos XIX y XX para conseguir el derecho de las mujeres al voto y a participar en la vida política. Aunque su meta principal era el voto, el movimiento también reclamó el derecho a la educación, a la igualdad salarial y a la titularidad legal de los hijos. El momento fundacional del sufragismo en EE. UU. se sitúa históricamente en 1848 con la Declaración de Sentimientos de Seneca Falls.

Se extendió con fuerza por Europa, especialmente en el Reino Unido, donde las activistas (conocidas como sufragistas) realizaron protestas muy activas.

Mujeres como Emmeline Pankhurst en el Reino Unido impulsaron tácticas de presión social y política muy visibles. Lugares como el estado de Wyoming en EE. UU. (1869) y países como Nueva Zelanda (1893) o el Reino Unido (parcialmente en 1918) abrieron el camino. Algunas sufragistas destacadas fueron Emily Davison, Emmeline Pankhurst, Carmen Karr, entre otras. En 1904 se fundó en Berlín por Carrie Chapman Catt, Millicent Fawcett y otras feministas la Alianza Internacional de Mujeres que reivindicaba el sufragio femenino. En otros países el sufragio femenino se logró desde las instituciones del estado mediante leyes que fueron impulsadas directamente por mujeres en la política como el caso de España con Clara Campoamor, Argentina con Alicia Moreau de Justo o México con Elvia Carrillo Puerto.

Está considerado como la primera gran ola del feminismo organizado y sentó las bases de la democracia contemporánea y la igualdad de derechos.